- Facultad para actuar con sensatez y acierto o estado del entendimiento para distinguir el bien del mal; lo verdadero de lo falso.
- Opinión razonada que hace una persona en favor o en contra de otra persona, una situación o una cosa que se encuentre en litigio.
- Jurídicamente este término tiene su propia connotación; entonces se denomina JUICIO a toda disputa, litigio, contienda legal y/o proceso judicial que involucra todas las materias de derecho administradas por la persona jurídica llamada Estado, representado en la figura denominada Juez, quien demanda el cumplimiento de una infinidad de requisitos formales, de argumentación, motivación, principios jurídicos, garantías, derechos, y todo aquello que se les ocurra para mantener la paz, armonía social y la libertad.
Con lo dicho, tengamos claro que la justicia, a través de la celebración de juicios NO se realizan en un entorno de una competencia física, intelectual o deportiva; tampoco tiene la tarea de enderezar, resarcir o enmendar la estupidez humana, consecuentemente los juicios no se GANAN ni se PIERDEN, sino que a los litigantes se RECONOCEN o NO se reconocen su derecho. Es deber de cada uno tomar previsión mínima de resguardo para proteger el patrimonio, no endose la responsabilidad a la Administración de Justicia, si fue engañado asuma su responsabilidad.
El juicio es su aplicación táctica mediante una decisión categórica. Es el momento exacto de la subsunción final, donde la razón emite un dictamen inquebrantable tras ponderar el riesgo, la utilidad y las consecuencias probables
Es el acto culminante del silogismo. El juicio es la subsunción perfecta entre los hechos probados y la norma aplicable, cuyo producto depurado e idóneo es la verdad material (el resultado justo y ejecutable).