Proviene del griego aphorismós, que alude a «definir«, «delimitar» o «separar con una frontera«.
Un aforismo es un recurso estilístico una proposición breve, lapidaria y doctrinal que expresa de forma concisa un principio, regla de conducta, verdad científica o máxima de experiencia o maxima del pensamiento, formulada sin recurrir a desarrollos discursivos extensos.
En definitiva se caracteriza por encapsular una idea de gran densidad reflexiva en una sola sentencia memorable.
Los aforismos operan como herramientas mnemotécnicas y fórmulas de síntesis para evocar estándares interpretativos y principios generales del derecho ya consolidados
Es la formulación verbal condensada, concisa y elegante de una doctrina, un principio o una regla consuetudinaria; El aforismo es el vehículo expresivo, no el contenido normativo en sí.
El aforismo es la frase con la que se lo memoriza y cita (verbigracia: el principio de supremacía jurisdiccional en la fijación del derecho se enuncia mediante el aforismo «da mihi factum, dabo tibi ius»)
Ejemplos: «Pacta sunt servanda»; «Iura novit curia».